
FICHA TÉCNICA
Título: La Bella y la Bestia
Autor: Gabrielle de Villeneuve
Editorial: Ediciones de la Mirándola
Páginas: 170

Ningún cuento de hadas es, quizás, más conocido que La Bella y la Bestia. La literatura y el cine se han encargado de difundir universalmente las terribles y encantadoras aventuras de una joven virtuosa que debe sacrificarse por su padre, entregándose a un monstruo, para descubrir feliz e inevitablemente que su horrible prometido es el más hermoso de los príncipes. Pero nadie más desconocido, sin duda, que la auténtica autora de la historia, Gabrielle de Villeneuve (1685-1755), que cayó injustamente en el olvido luego de que una hábil narradora concentrase su novela en las dimensiones de un simple cuento infantil. La historia de la literatura abunda en injusticias semejantes, de las que con gran frecuencia fueron víctimas las mujeres; es paradójico que, en este caso, el cono de sombra en el que entró durante más de dos siglos Gabrielle de Villeneuve se haya debido a la luz que la posteridad prefirió proyectar sobre otra mujer, Jeanne-Marie Leprince de Beaumont. Mayor aún es esta injusticia si consideramos las enormes diferencias que existen entre las complejidades narrativas de la novela original y el carácter lineal del cuento, que redujo la historia a su esquema más simple. La novela de Gabrielle de Villeneuve tuvo que esperar a 1875 para ser traducida al inglés; la presente traducción que publica Ediciones De La Mirándola, primera al español, pretende devolverle a la obra su lugar en la historia de la literatura

Como bien adelanta la sinopsis, todos conocemos la historia de La Bella y La Bestia, o al menos lo que las adaptaciones cinematográficas, pero cuando me sumergí en la historia original descubrí grandes diferencias. En esta versión, Bella es la menor de seis hermanas y hermanos, hija de un rico comerciante caído en desgracia, ve como debe abandonar una vida de comodidades para mudarse al campo. Sin embargo, a diferencia del resto de sus hermanas ella decidirá sobreponerse a ese desastre y actuar conforme a su nueva situación. Un día su padre oye cómo uno de los barcos que creía perdidos ha sido encontrado y decide partir a buscar las riquezas que le pertenecen, sus hijas enseguida le encargan numerosas piezas de gran valor pero Bella sólo le pide a su padre una rosa.
Tras muchas penurias el padre logra llegar a un castillo aparentemente abandonado donde descansa cómodamente y unos sirvientes invisibles le proporcionan suntuosos banquetes. Pronto empieza a hacer planes sobre cómo sus hijos podrían vivir allí, y cuando está a punto de marcharse ve un precioso jardín del que decide cortar una rosa. De repente, una Bestia aparece y ofendido por su ingratitud al querer robarle una flor después de haber sido su huésped, decide matarlo. El padre, aterrado intenta justificar sus acciones contándole su situación, hablándole de sus hijas... y entonces la Bestia se compadece y decide hacer un trato: si en un mes consigue que una de sus hijas acuda voluntariamente al castillo, le perdonará la vida, si no, tendrá que venir de nuevo el anciano para convertirse en su esclavo.
Esta es una de las grandes diferencias del cuento: es la Bestia quien reclama a una de las hijas pero constantemente hace hincapié en que no quiere que la joven venga obligada, sino que debe hacerlo voluntariamente , sabiendo su destino y aceptándolo, Le obliga a que describa a su hija su rostro a la perfección para que no haya vuelta atrás. Rostro, que difiere mucho de las versiones posteriores, en este cuento la criatura tiene trompa de elefante y escamas, además la maldición lo hace parecer que carece de inteligencia. Una vez el padre acepta, en vez de dejarlo a su suerte, le deja cenar y dormir en uno de los aposentos y luego le proporciona un caballo, una confortable capa para irse y una rosa para su hija Bella.
Al llegar a su casa el padre duda en contárselo o no a sus hijos, pero al final cae, y Bella decide que debe dar la vida por su padre, y creyendo que va a morir, se despide de todos y marcha con él cuando llega el momento. Al llegar la Bestia vuelve a preguntarle si está dispuesta a quedarse, al aceptar ella, le entrega dos baúles llenos de riqueza para su familia. Otra diferencia radical, ya no sólo la generosidad constante de la Bestia - aunque en este caso lo vi más a modo de dote - sino que la deja despedirse de su padre.
No os voy a contar más de la historia porque a partir de aquí las diferencias son abismales, por lo que vamos con la protagonista, Bella en esta historia es desinteresada y de buen corazón pero también valiente y capaz de aceptar las situaciones a las que se va enfrentando, se da cuenta de la hipocresía del ser humano, de cómo esos amigos que tenían les dieron la espalda cuando se arruinaron y cómo no merecía la pena conservar gente así a su lado. Marca una diferencia con el resto de sus hermanas, que son básicamente un cliché: egoístas, superficiales, y odian a Bella haga lo que haga. La personalidad de esta última es más fría que en la versión de Disney, se atreve a reírse de la Bestia e incluso de su propia muerte - pues acude al castillo pensando que va a ser devorada-. Aunque también como las jóvenes de la época, se deja llevar por las apariencias, por eso no logra verse con alguien como la Bestia, pero sí con un guapo joven con el que sueña desde que llegó.
En cuanto al castillo, lamentablemente no tenemos a nuestros queridos Lumiere, Ding Dong, o Miss Potts, no hay objetos encantados sino pájaros hablantes y monos con vestidos propios de la corte que le hacen de criados.
La relación entre Bella y Bestia es mínima, solo se encuentran para cenar cuando él le pregunta qué tal le ha ido al día y finaliza preguntándole si dormiría con él, a lo que ella se niega, Respetando sus deseos este se marcha tras la respuesta. Y esta conversación se repite una y otra noche, por lo que Bella sólo tiene dos formas de entretenerse: durante el día explora el castillo y va descubriendo habitaciones increíbles como una que le permite ver el exterior, sin ser ella vista, y por las noches puede conversar y ser cortejada por un joven desconocido cuyo rostro ha visto en algunos retratos de su nuevo hogar. Con el tiempo el joven sugiere matar a la Bestia, y ella se niega por completo, amenazando con suicidarse si esto pasase. Es una diferencia increíble que he visto con las versiones posteriores, no hay enamoramiento, Bella se debate entre el agradecimiento a su anfitrión y el amor a su visitante nocturno.
Es una historia que me ha gustado mucho, por los grandes cambios que tiene, por ser más compleja que el cuento que conocía. Detalles como unas condiciones y un hechizo más duro que simplemente el "conseguir que se enamoren de ti", o el dar a Bella rasgos de una joven de su época, la han hecho algo más creíble para mí. Además he descubierto que la autora vaticinó de alguna forma la aparición de la televisión, con esa habitación de la que os he hablado, lo cual me parece realmente interesante.
Como puntos negativos creo que la explicación final sobre por qué estaban hechos el uno para el otro y los parentescos entre distintos personajes me ha parecido enrevesado y realmente innecesario. Además, aunque entiendo que Villeneuve nació en el siglo XVII y que el pensamiento patriarcal estaba fuertemente arraigado, me han molestado referencias tales como "con un coraje que superaba al de su sexo" y similares para referirse a las mujeres. Cuando estás intentando mostrar a una protagonista fuerte e independiente, esto hace que pierda algo de credibilidad. Aunque, confieso que me hace admirar el gran cambio experimentado en sólo un siglo cuando autoras como Jane Austen nos presentan a protagonistas femeninas inteligentes y decididas.
Además el romance es sumamente rápido, aunque ciertamente desinteresado, el príncipe prefiere volver a ser una Bestia antes que renunciar a Bella y ella no desea casarse con él si eso le proporcionará problemas. No obstante, creo que deja mensajes realmente importantes, la protagonista logra ver al hombre que hay tras ese horrible aspecto y quiere que él esté bien por encima de todas las cosas, incluso si eso supone renunciar a casarse con un hombre apuesto, porque creer que el alma desinteresada y amable de la criatura merece ser salvada. Además, he admirado profundamente la personalidad amable de Bella con su familia, poniendo siempre la otra mejilla con sus hermanas, preocupándose por ellas aunque la tratasen fatal. Creo que es una historia que merece la pena leer, y contrastar con lo que sabemos, y he disfrutado mucho de la lectura.
En definitiva, una historia que me ha sorprendido por completo, con importantes reflexiones y que difiere mucho de lo que creía saber sobre el cuento y que, salvo algunos detalles, he disfrutado muchísimo.